Quién haya pensado que asistir al Teatro Bellas Artes un domingo por la tarde para asistir a la función de Amor en tiempos revueltos sería una versión light de la serie de televisión se equivoca. Esta obra está llena de tensión, de situaciones extremas y de potentes diálogos.

Todos los actores brillan con luz propia, sobre todo la magnífica Cayetana Guillen Cuervo, magistral diva con su historia misteriosa, por supuesto. Pero, para mí, la estrella es el guión: trágica exposición de la injusticia, la tiranía y la corrupción de los años 50 del siglo pasado. …

Los discursos a favor de la libertad de expresión y del proceso creativo son elocuentes, y el fervor político late con fuerza en casi cada momento.   Sin embargo, eso no quita, para nada, la pasión por la poesía, la literatura, y esa maravilla que es el teatro, la creación de un mundo que no es, de los personajes que existen sólo gracias a la magia del autor y de la inspiración de los actores.

Este es el tema que abra y cierra la obra: el amor por el teatro en sí.

Curiosamente, he leído estos días la historia real de Eduardo Martínez Alonso, un médico español que colaboró en la salvación de miles de refugiados polacos, entre otros, en España en la década de los 40. Hay momentos en la obra Amores, que nos hacen comprender qué importante haya sido la labor del médico y con qué ferocidad se trató en esos días a las personas que no cuadraban con las exigencias de los amos de la época… para leer más ver el post Héroes en Madrid 2010 y 1940…

 

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